sábado, 10 de septiembre de 2011

Por una sonrisa. fragmento (De: Poemas de la meditación. Lima - Perú)

POR UNA SONRISA

(1)

Para amar,
para vivir,
para transformar un mundo sin prisa.

Para crecer,
para sentir,
ansío sólo una sonrisa


(2)
De ustedes pretendo una sonrisa
para hacerles reír hoy y siempre,
como ríe el niño que rían pretendo,
como el infante aquel
que inocente vive
que iluso sonríe
que cada mañana despierta
esperando de usted siempre una sonrisa abierta.



(3)

De darme una sonrisa
los haría grandes...

Grandes,...como el César a la Roma cuida.

Grandes,...como Moisés que guiado por la Divina Certeza
al éxodo su pueblo ha conducido.

Grandes,...como Cristo que aún herido su sangre derrama
para perdonar a la cruz judía
y a una humanidad entera que pecadora aún no perdona.

Grandes,...como el gran Neruda,
quien inspirado en las hojas de hierba de Whitman
Veinte poemas de amor a la canción desesperada clama.

Grandes,…como el gran Alejandro Romualdo,
quien absorto yace ahora bajo la tierra
esperando el mayor día de sufrimientos de sus hermanos
para volver sobre la tierra ¡libertad! gritando.


(4)

Por una sonrisa...

Bécquer desde la ibérica península
para los enamorados eternos sus rimas dedica,
mientras tanto...
en la gloria peruana, el cantor de América, Chocano recita;
en el Montparnasse de la Francia europea...,
aún se siente latente que una pluma vallejiana
a los letales bárbaros de Atila llama
mientras yo ...
aquí sentado en mi amarillo cuarto
tampoco ser un Midas de corona y capa... me interesa
que al tocar pobreza en oro se convierta
(aunque a veces)...
a pensarlo mi necesidad me tienta.


(5)

Quiero tocar con mi alegría
y con suma entereza
infundir paz en la conciencia

deseo un alma reprimida que al tocar me aloque
deseo un alma que vibre
que taladre mi profunda gnosis
que haga palpitar mi corazón
que cueza en suma mi pasión
hasta alcanzar el éxtasis de la emoción.

Que vibre con suma firmeza
¡No la quiero muerta! ¡la quiero viva!

La sonrisa que me den...,
la quiero sincera
¡no fingida!
la quiero mía..., sólo mía;
la quiero conmigo riendo
eso es lo que deseo.


(6)

Por una sonrisa...
¿qué se puede dar por una sonrisa?

Abro un libro de historia, y tras leer comprendo...,
que en noches de Medioevo
un juglar al eco de su cantar
por una sonrisa,
ennoblecer quiere la grandeza de su Señor Feudal.

Cuando de tanto caminar por la noche,
levanto mis ojos...comprendo
que siempre arriba hasta las estrellas,
que yo no alcanzo a tocar;
un hombre,
un aviador,
de apellido Dartnell,
empujado por sus sueños
sólo así, los Alpes pudo tocar.

Entonces, a lo lejos veo...
que un amante enamorado,
sin cansarse se ha quedado
al plenilunio del eterno romance
contemplando
hasta sentir estupefacta su emoción contenida.

(...)

***
Desde la Ciudad Capital del Perú
Mario Aguilar Rodríguez les saluda

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