lunes, 28 de noviembre de 2011

El mayor desafío: la juventud

Supongo que cuando los hijos de la luz no hacen lo correcto, los hijos del mundo debemos hacerlo. Acción antes que intención, decisión antes que temor, confianza antes que desilusión.

Con este título, he abierto una vez más una crónica, con el fin de hacer un llamado a toda las colectividades posibles que se encuentren distantes o equidistantes en cualquier punto de nuestra patria. Un llamado a este Perú, que somos todos: artistas, profesionales, o no profesionales, padres y madres, hermanos y hermanas. Generaciones anteriores a la mía, y a las que están tras mí. Federico García Lorca, decía: "antes que arte abstracto, puramente estético, un arte vivo y solidario de compromiso", y así lo tradujo a su vida.

Pienso que el mayor reto de un maestro, es reconocer las habilidades de sus discípulos, y qué mejor cuando esta generación está próxima a lidiar con esta incomprendida e irresoluta realidad. Pienso, que esta nueva generación es la más indicada para semejante misión: Remecer el mayor número de conciencias de hombres y mujeres para hacer de esta sociedad, una nueva.

Yo también me he comprado un pleito con aquéllos que no quieren que haya un cambio generacional. A ellos, les digo que no deben temer, les digo que tras de nosotros, hay personas buenas que merecen nuestro mayor apoyo. Nos toca a los mayores elegir la libertad y la honestidad, y a los menores, construir estos preciados valores.

Estimados jóvenes de nuestra sociedad hago extensivo el saludo y las gentiles palabras que hoy Naomi Teruya, una estudiante del tercer año de educación secundaria, nos ha expresado a través de un corto, pero significativo mensaje en su blog. Ella a su corta edad nos dice:

"Intento ser capaz de decir ésta soy yo , pero es mucho más difícil de lo que uno cree,… este mundo está basado en superficialismo y materialismo, eso influye mucho en nosotros, los jóvenes de ahora, que simplemente nos volvemos mediocres y superficiales intentando buscar la felicidad en cosas vanas."

En lo que a mí respecta me sumo a su reflexión, y pienso que tiene mucha razón. Respaldo plenamente su trabajo. Bien Naomi.

Recordemos muchachos que somos productos sociales de un tiempo. El tiempo que se levanta sobre el ayer, trabaja en el hoy, y se proyecta al mañana. ¡Unamos fuerzas en hacer de nuestras individualidades, muchas colectividades! Seamos coherentes entre nuestro actuar y nuestro hablar, sólo así haremos sentir bien a los demás.

En cuento a mí, yo aposté por una generación y ésta es la mía, la que convive a diario conmigo en las aulas, en las calles y en los lugares donde frecuento. Existen, porque los siento, siento que sonríen, que sueñan y que se proyectan.

No sé cómo ni cuándo, ni siquiera el porqué; sólo desperté en medio de un campo llano gris y sombrío, entonces me di cuenta que tenía que levantar una bandera y esa debería ser, la del amor, la del amor total colectivo. A darnos el 101% en lo que hagamos cada día. Vuelvo a reafirmar lo que siempre digo: “El tiempo dará la razón a quien deba darle”. Luego pienso, que a gente valiosa que necesitamos aún duerme, ya despertarán; tiempo al tiempo.

Pedir para los demás, es la más hermosa manera de pedir para nosotros mismos. Pedir abundancia para los que se han cansado de luchar, ese es el secreto de una mayor comprensión de la vida.

Por otra parte, hace ya una semana por uno de mis recorridos por el centro de Lima, pude observar sin proponérmelo un video que presentó un grupo maravilloso de talentosos jóvenes de la Escuela Experimental de Mimo que expresan su arte en su solidaridad. Era un video, a la par que nostálgico, muy sensible y reflexivo, donde se exponía cómo es que se habían derrumbado una biblioteca de niños, muchos de ellos de calle, sólo por mero capricho de satisfacer vías judiciales. Me pregunto, ¿Vale más un capricho que una sala de lectura para niños liderado por jóvenes artistas? Con tristeza comprendí, lo que en realidad siempre quiso decir Pirandello en sus palabras: "El drama es la razón de ser del personaje, es su función vital: lo necesita para existir". Pienso que muchos de estos jóvenes artistas llevan en sus personajes una vida misma que este dramaturgo italiano quiso mostrarnos siempre a través de sus obras, el lado puramente humano. Sin duda, pienso que ellos son los grandes personajes que buscó siempre Pirandello en sus obras. Me parece muy excelente su motivación personal para hacer las cosas. Mi expreso saludo a este grupo que como el que defiendo también son jóvenes, y lo más importante implicados en el mismo derrotero: el desarrollo social colectivo.

Pienso que ser profesional no sólo significa, hacer las cosas parametradas y exactamente bien, sino también tener la sensibilidad para ser honesto y para comprender. Pienso, que necesitamos de ambas partes para alcanzar los óptimos objetivos comunes. Los profesionales no sólo debemos tener calidad profesional, sino también calidad moral. He aquí el reto. Digo esto porque hace unos días, entendí que no debemos poner trabas al que quiere hacer las cosas bien, sino al contrario debemos ayudarlo a hacer las cosas más que bien. Segundos después, terminé parafraseando sin darme cuenta: "Seamos más humanos, y comprendamos. Nuestro logro está en nuestra calidad moral"
Digamos lo que pensamos, siempre. No callemos ante lo que a nuestro juicio veamos que no está bien. Digamos: ¡Alto!

Un gran abrazo a todos estos muchachos diseminados por este gran territorio que se llama Perú. Invoco a ustedes, adolescentes y jóvenes, a seguir creando una conciencia total de todas las formas posibles. Para ustedes mi mensaje, mi aprecio y mis buenas vibras. Ampliamente totales.

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

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