viernes, 9 de diciembre de 2011

Salvatore Quasimodo: La función real del poeta.

El poeta es un inconformista y no penetra la cáscara de la civilización literaria falsa, que está lleno de torres de defensa como en la época de las comunas. Él pasa de poesía lírica a la poesía épica para hablar sobre el mundo y el tormento en el hombre vive racional y emocionalmente.


El poeta se convierte en un peligro para los jueces de la Libertad Cultural, quienes ponen bajo sospecha sus actos y palabras, es así como por medio de la crítica conformista tratan de hacer que el concepto mismo de la poesía sea condenada a la inmovilidad.

De: El poeta y el político.




"Vallas en vano entre el polvo,
pobre mano, la ciudad ha muerto.
Ha muerto, se oyó el último trueno
en el corazón del barrio viejo,
y el pájaro ha caído de la antena,
allí arriba sobre el convento,
en dónde cantaba, antes de posarse.
No excavéis pozos en los patios,
ya no tienen sed los vivos.
No tocar los muertos, tan rojos, tan inflados,
dejarlos en tierra en sus casas,
la ciudad está muerta, muerta. "

Milan, Agosto 1943, tomado de Día tras día

***


El escritor de cuentos o de novelas no sólo se asienta sobre los hombres y les imita, sino que agota las posibilidades de sus personajes. El poeta, sin embargo está solo con objetos infinitos los cuales son extraídos de su propia esfera oscura y no sabe si debe ser indiferente o esperanzador. Más tarde esa sola cara se multiplicará, esos gestos se convertirán en la aprobación o desaprobación de opiniones. Esto sucede en la publicación de los primeros poemas. A medida que el poeta ha de esperar su constitución, las alarmas ya suenan para- y hay que decir otra vez- indicar el nacimiento de un poeta, quien ha venido a ser una amenaza para el orden cultural existente porque personifica a los intentos de romper el círculo de las castas literarias y así poder llegar al centro.

Él tiene un público extraño ahora, con el que comienza a tener relación y hostil silencio: críticos, profesores de provincia, los hombres de letras. En la juventud del poeta, la mayoría de estas personas destruyen su metafísica, ya que buscan corregir sus imágenes. Ellos son los jueces abstractos que revisan en muchos casos "equivocadamente" poemas de acuerdo con una poética estándar indiferente.

La poesía es también la propia constitución física del poeta, y es por tanto imposible separar al poeta de su poesía.

De: El poeta y el político.


***

Sobre el autor: Salvatore Quasimodo es un poeta y crítico literario italiano, nacido en Modica, Sicilia. Comenzó a escribir mientras trabajaba como ingeniero de caminos. En el año 1938 había publicado ya cinco libros de poemas y, a partir de 1940, fue crítico teatral del periódico Il Tempo. Fundó la escuela hermética, un grupo de poetas italianos que como no podían criticar abiertamente al fascismo, tenían que escribir de un modo velado, utilizando complejas simbologías y un estilo extremadamente rebuscado. Después de la II Guerra Mundial, su escritura se hizo más comprometida y reflejó su oposición al régimen fascista, los horrores de la guerra y el sentimiento de culpa experimentado por el pueblo italiano. Esto queda perfectamente expresado en obras como Día tras día (1947). Más tarde, en 1961, apareció una recopilación de sus escritos sobre teatro. Además, en todos esos años, Quasimodo llevó a cabo excelentes traducciones de autores clásicos griegos y romanos, como Homero, Virgilio y Cátulo, así como de Shakespeare, y de Pablo Neruda además de otros poetas modernos, fundamentalmente británicos y norteamericanos. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1959 por expresar -la trágica experiencia de nuestra época-. Su primera colección de poemas fue Aguas y tierras (1930) y más tarde, Erato y Apollión (1936) le convierte en el máximo representante del hermetismo. Su tierra natal está presente en muchas de sus obras, como Nuevas poesías (1936-1942) o Y enseguida es de noche (1942). Como poeta vitalista se mostró en La vida no es sueño (1949), La tierra incomparable (1958) y Dar y tener (1966).

***

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario