miércoles, 24 de octubre de 2012

Perdona nuestras deudas así como nosotros..., ¿perdonamos a nuestros deudores?

“Si se va a morir en un mes o dos meses, hay que soltarlo,..." 
(Alejandro Toledo, expresidente de la República del Perú y líder del partido político Perú Posible, en declaración para la prensa)

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¿Un mes o dos meses para morir?¿Soltarlo? Sr. Alejandro Toledo, por favor, esas no son palabras de un exmandatario, sino de un hombre que habla con el odio. ¡Dios, Sr.Toledo hablamos de un Ser Humano, no de una bestia!


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Ayer, martes 24, cuando regresaba a casa por la tarde, luego del trabajo diario, me detuve brevemente en un puesto de periódicos como siempre lo hago a leer las portadas de los diarios del día. (Es una costumbre mía adquirida desde hace mucho tiempo, es curioso que no recuerde desde cuando lo hago, pero sin duda que este hábito lo hago con frecuencia.)

Un futuro matrimonio de una pareja de espectáculos -con parte y todo-, bien por ellos; un par de conductores otra vez se amistaban -¿no sería mejor que lo hicieran de manera privada-, pero entiendo su necesidad de publicidad-; temas de un indulto que tiene dividido a la mitad del país; temas de política nacional; un cuestionado fútbol versus un ovacionado voley; temáticas internacionales; temas culturales otros de espectáculos, todo igual, sin embargo me llamó la atención las declaraciones del Sr. Toledo - y no es la primera vez que escucho o leo sus declaraciones algo ligeras sobre algún tema determinado-. El pronunciamiento esta vez era sobre un tema coyuntural tan delicado que tiene dividido, como ya dije al país desde hace varios días. Mi posición irrestricta - como ya lo dejé expresada en una nota que escribí hace más de quince días, sito el texto en http://mariodelperu.blogspot.com/2012/10/hacia-una-sociedad-del-perdon.html -, se inclina en favor de la defensa de la vida, y respeto por la persona humana, sin importar filiación política o clase socio- económica. Afirmo esto, porque he recibido duras críticas, e incluso no hubo quienes me quisieron encasillar dentro de un partido político, hecho que me llama la atención. 


La verdad, es que no pertenezco a ningún partido político, no porque no quiera asumir un compromiso social, sino porque para ser sincero me cuesta someterme a una disciplina reglamentaria. Me cuesta someterme a las ideas carentes de ideologías de grupos amplios o reducidos que equivocan la visión del quehacer político, debo reconocer que me cuesta también seguir las indicaciones o acciones de los líderes que guían estas agrupaciones. Respeto a quien o quienes lo hacen. A veces es necesario, es vital, reflexionar antes de convertirse en seguidor o adepto de algo o de alguien. Hay que cuestionar, cuestionar mucho; en el juicio crítico está la mayor comprensión, la mayor comprensión a los sucesos diarios. No necesitamos embanderarnos en ningún partido o agrupación política para asumir una posición de sensibilidad humana. (Sin embargo, entiendo cuando alguien dice: "en grupo puedes alcanzar ser escuchado", aunque dudo mucho que así sea, en fin cada quien es dueño de sus decisiones.) La posición que uno adquiere muchas veces respecto a algo está fundada más que en meros deseos mediáticos, en experiencias personales o en ideologías que se ha asumido como forma de vida.


Decir que podemos "soltar" a una persona - como si estuviera enjaulada-, hecho que me parece no tan prudente por la expresión no es correcto, como tampoco lo es decir: "si va a morir en uno o dos meses". Me llama la atención que aún haya personas que vivan del rencor. Yo pregunto: ¿A qué tacho estamos enviando hoy por hoy nuestra sensibilidad? ¿A qué tacho estamos tirando esa frase que aprendemos cuando somos niños: "Ama a tu prójimo como a ti mismo"? ¿y dónde queda la expresión que fervientemente repetimos cuando participamos de las celebraciones cristianas los domingos, los Te Deum, o cualquier otra fecha: "Perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores"?, en fin, ¿ A qué tacho estamos tirando nuestra calidad humana? Yo recomendaría- con el mayor respeto de la agrupación política del Sr. toledo-, que alguien asesore mejor a su líder al momento de proferir palabra alguna.


Termino esta apreciación citando una expresión que ya dije una vez, y lo reafirmo: "Entiendo que siempre se nos haya enseñado a juzgar a las personas por sus actos y a condenarlos o a premiarlos, pero está en nosotros ampliar esta visión y llevarla más allá de cualquier entendimiento.  No, no estamos para promover una sociedad de odio. No, así no funcionan las cosas. Nosotros somos parte – o debemos serlo, si aún no lo somos- de una nueva generación que no está cimentada por el odio , sino por la oportunidad de cambio, de perdón y entendimiento. "




Desde Lima, Ciudad Capital del Perú. 
Víctor Abraham les saluda.

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