lunes, 10 de febrero de 2014

Inclusión ministerial: sueldos que van y vienen.

Es que sucede que yo no creo que el aumento de sueldo burocrático, que llega en cuantía mayor a los 10 600 dólares y en menor escala de 1760 dólares, dirigido en su primera etapa a ministros, viceministros, gerentes de Gobiernos Regionales, gerentes municipales y demás funcionarios adjuntos a ellos,  -y es probable que progresivamente alcance también a funcionarios del Estado- que se ha refrendado por Decreto Supremo a nivel del Gobierno, y que el Sr. Castilla, ministro de Economía sostiene y ratifica, vaya a servir substancialmente en el tema de una mejor salud, una mejor educación, una mejor seguridad ciudadana u otros esperados cambios sociales que se evidencien en el contento popular de la gran mayoría poblacional. Es que sucede que esto no es cierto. Un señor que se apellida Pulgar Vidal - y que es ministro de Ambiente- dice, en entrevista a Canal N, el día de hoy, que los ministros vienen trabajando como si fuera el último día de su vida, y que lo aumentos responden a una meritocracia. Uhm, dudo de que eso sea cierto.

El día ayer (domingo 9 de febrero) vi esta noticia en la mayor parte de diarios aquí en Lima, en muchos casos llevaban en sus portadas ácidas críticas, hasta cierto punto entendidas y comprendidas, acompañadas por frases prioritariamente indignantes. Esto si que me era aún más comprensible. Esto es algo que no me causa particularmente novedad alguna. (Esto ya lo veía venir - y pienso ahora con mayor afirmación, he allí la consecuencia de alargar esta supuesta victoria de La Haya, último psicosocial que la prensa peruana ha venido alimentando a modo de distractor ciudadano durante estos últimos días.) La última reunión de ministros llevada a cabo en Tacna, el último viernes 7, y no me cabe la menor duda que fuera para tratar también este tema de aumentos, y sellarla, era ya un sobreaviso a esta noticia que explotaría dos días después, en fin.

El portal web de la Nacion.cl, de Chile, informaba así la noticia, bajo este titular: "Presidente Humala se reúne con ministros en Tacna", sito la noticia en: http://www.lanacion.cl/noticias/mundo/peru/presidente-humala-se-reune-con-ministros-en-tacna/2014-02-07/142715.html. Si menciono todo este marco coyuntural político es para ejemplificar que detrás de algo que se "cocina" sospechosamente, siempre hay toda una trama, o como estamos acostumbrados a llamar algunos sectores poblacionales, "cortinas de humo", en fin.

Los mayores problemas: ejemplos reales

Digo esto porque el problema aquí, no radica en la intención de doblar los sueldos, es preocupante sí, y más por la precariedad de sueldos promedio de la gran mayoría de peruanos, sólo por citar el sueldo mensual de un profesor promedio entre los 352 y los 530 dólares, de un médico fluctuante entre 1080 y 1 320 dólares, y hasta la de un policía que va entre 394 y 740 dólares, ni que hablar del sueldo básico del poblador de a pie que se ha fijado en 264 dólares, sólo por hacer comparaciones expongo esto, pero sin embargo como ya dije el problema no radica acá, en la intención de doblarse los sueldos, sino en el que se pretenda engañar a la población con frases de, " los aumentos serán para todos", "esto obedece a una normativa que tiene como meta mejorar la eficiencia, efectividad y meritocracia", "la ley del Servicio Civil ampara esta medida", entre otras frases nada creíbles (no me imagino ahora la intención de doblar el sueldo de todos los maestros, policías, médicos e inclusive doblegar el sueldo mínimo).

El problema radica en creer que porque se incremente el sueldo de un ministro o burócrata cualquiera todo va a mejorar. Sucede más bien, que hay problemas mayores como:
  • Los bajos presupuestos que se tienen hoy en día para atender a sectores claves del desarrollo social como son: educación, salud y seguridad.
  • La escasa y deficiente capacidad para operativizar mejor los recursos para sueldos y salarios, además de infraestructuras frente al entrampamiento de procedimientos legales a la hora de realizar obras y proyectos versus la agilidad con transparencia y honradez-,  con que se cuentan a nivel de las carteras ministeriales, regionales y municipales.
  • La administración de recursos bajo un régimen de no tan clara transparencia, que de por cierto es muy alto y preocupante.
  • El problema de los gastos públicos personales exagerados, mal venidos y usados, y cierta debilidad a la hora de proyectar una administración pública eficiente . 
Todo esto me hace preguntarme a mí mismo cosas tan simples como, ¿el incremento de sueldo que se plantea ahora en la más alta burocracia en cuanto tiempo reducirá la ejecución de obras, o atenderá el mantenimiento anual de la infraestructura en colegios estatales, incluidos sus servicios higiénicos?, pienso luego, ¿este incremento servirá para reducir los días que se tiene que esperar por una cita en los hospitales, o la espera por una operación en el MINSA(Ministerio de Salud universal), o ES SALUD (Seguro Social de los asegurados)? ¿Cómo contribuirá esta propuesta a equipar farmacias al interior del SIS (Seguro Integral de Salud) haciendo posible que estén mejor surtidas con toda clase de medicamentos y que no sea necesario que el poblador beneficiario tenga que salir a la calle a buscarlos en farmacias de dudosa credibilidad?, finalmente, ¿en qué medida el elevar sueldos burocráticos hará más viable que un titulo universitario se abarate, o el costo de pensiones en los pregrados en algunas universidades reduzca considerablemente? Y las atenciones a los jubilados, o al de sus viudas o deudos, ¿será diferente a partir de este doblamiento salarial?. La eficiencia en este caso, ¿radica en más capacidad o menos corrupción? Pienso, pienso mucho en todo esto.

Yo no creo lo que dice el Sr. Pulgar Vidal, acerca de que el Perú está creciendo económicamente, única y sencillamente porque el ciudadano de a pie de los sectores D y E no ve reflejado en su economía diaria y sus servicios ciudadanos este incremento. He allí en parte el desconcierto, sólo por mencionar los programas MI VIVIENDA, que promueve  el Gobierno, y que sólo están hechos para los sectores socioeconómicos B y C. Eso es bueno. Es harto saludable, sin embargo el problema es que no están pensados para los sectores D y E. Esto si que es algo preocupante. Una familia cuyo ingreso económico no cumple las expectativas bancarias, y que no llega al nivel requerido de aprobación está cada vez más lejos de ver realidad su sueño de la casa propia de calidad por modesta que sea, en fin.

Conclusiones finales

En conclusión, un incremento de sueldo que no cae bien en el sector más importante de la población, ese que sitúa al ciudadano de a pie como usted o como yo, es para preocupar y discernir, y no porque se trate de si sea merecido o inmerecido, sino más bien porque es incongruente e incoherente a esa inclusión social que tanto promueve el Gobierno. El problema aquí no se trata de dinero, ni de nombres de personas beneficiadas con este exceso- que a pesar de todo siempre van a defenderlo-, sino de mentiras reiterativas porque se miente, se miente mucho a la población, pregúntenle entonces sólo para constatar a un anciano fonavista cuántas veces se le ha mentido, en fin. Y me pregunto al final, ¿por qué esa excesiva necesidad patética del Gobierno por seguir defendiendo esa gran mentira que afirma que el Perú está creciendo económicamente y con justicia social cuando no es así?, sino vayamos a dos indicadores claves que me hacen formular ello, los endeudamientos por créditos por un lado, y la incongruencia desatada entre la microeconomía y la macroeconomía que no armonizan entre sí mismas por el otro lado. Total, dejo a buen criterio esta última interrogante, ¿Se ha reducido la brecha existente entre los mas ricos y los mas pobres que distingue a las sociedades modernos?

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

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