miércoles, 20 de agosto de 2014

Los paralelos de la coherencia: Pronunciamiento.

No al ególatra " Yo"

El problema de nuestra sociedad colectiva pasa porque somos hoy en día una suerte de islas individuales aspectadas a la fuerza dentro este inmenso archipiélago comunitario que aceptamos más por inercia que por voluntad recíproca; la convivencia, el respeto, la sana voluntad por interesarse por lo demás -o debo decir, interesarse por "los demás"- en fin, y todas éstas relaciones de buena cordialidad que siempre se han constituido como ejemplos y pulsómetros de cuanto habíamos trabajado - y avanzado- en nosotros mismos hacia eso que se llama, consideración por los demás, no puede- y no debe- apartarse de su propósito inicial que es el de constituir una sociedad allanada bajo un camino de crecimiento firme hacia su propia consolidación humanitaria. Pero, sin embargo debo admitir -y advertir- que cuando el ególatra "Yo" se hace en nosotros eje supremo, absoluto, hasta el punto de aniquilar a nuestra propia consciencia razonable de "Ser" individual, todo propósito inicial trazado se termina desviando, torciendo de su objetivo inicial - y lo que es peor- poniendo en peligro esa tan ansiada Cultura de paz, en donde la tolerancia y la no segregación bajo ningún tipo de forma constituyen cimientos de un nuevo orden social más lúcidamente humano.

Sembrar espacios de reflexión

Sucede que si no rompemos con ese molde sistémico que asfixia nuestras esperanzas hasta terminar conteniéndonos con el fin de constituirnos en seres autómatas, y a cuyo propósito sirven algunas editoras y medios de comunicación nada serios; exacto, si no intentamos romper con estos patrones seremos cómplices silenciosos que tiran la piedra y esconden la mano. Se nos trata de encasillar cada día, se nos intenta engañar, pero por Dios..., la gente no es estúpida, el problema pasa porque no tiene poder editorial en sus manos, no tiene una prensa en sus manos, no tiene un canal de televisión en sus manos. Yo me atrevo a preguntar entonces, ¿y si empezamos a regular los medios de comunicación? ...Hay países hermanos que lo hacen, y no creo que esto perjudique los intereses del pueblo, total, existe un Derecho Internacional. Nos asiste un Derecho Internacional, pero más nos asiste un derecho a no ser engañados maquinalmente.
Sin embargo, hasta mientras, hasta que esto se ponga sobre un tapete de discusión por segunda vez en el país esta problemática, habría que preguntarnos, ¿para qué están las redes sociales?, y allí la responsabilidad docente de enseñar desde las escuelas su importancia, la importancia de éstas y su buen uso. Hay que decirles a los estudiantes que haciendo buen uso de ellas podríamos lograr muchas cosas para beneficio futuro, ya que hoy en día, éstas mismas pueden constituirse en herramientas aliadas de creación de espacios reflexivos y analíticos, en fin; por eso, hay que sacarles provecho, hay que darles una utilización conveniente, hay que perderles el miedo, hay que aplicar el conectivismo en las escuelas, incluirlas en nuestras metodologías de trabajo - pero de verdad, de manera seria-, y en casa reforzar ello.

Cuestionar, una tarea diaria

Por otro lado, yo no confío en agrupaciones políticas porque simplemente no existen ideólogos tras estos, existen sí, intelectuales de espaldas a la realidad, seudocomprometidos con la sociedad, de allí mi determinación de confiar más en un joven que escribe -por ejemplo- en un facebook , y no en un tipo que reparte volantes proselitistas. Todo es fideísmo, absoluto fideísmo, y si no es así subsiste el interés del lucro individual. Por eso, si no afirmamos nuestras convicciones, si no nos ayudamos entre nosotros, si no hacemos patria desde las escuelas o desde los hogares todo lo demás estará de balde. Hay que decirle a la gente que rompa con sus paradigmas, hay que enseñarles a romper con esos paradigmas utópicamente degenerados y mal llamados democráticos. Si nos callamos, si no enseñamos a la gente a cuestionar o pensar, de nada sirve lo que hagamos. Recordemos que los visionarios no levantan sus esperanzas para diez años, ni para quince o veinte, levantan sus ideas para generaciones venideras, tal vez terceras o cuartas. Si digo y afirmo esto, es porque simplemente, sucede que a mí me gusta romper con todo.

A veces hay que decir lo que uno está pensando

Estuve a favor de la Ley de reforma universitaria, la que hoy ha sido aprobada, y la Ley de servicio civil, esto fue tan coherente en mí como mi preocupación en favor del apoyo a Susana Villarán cuando mucha gente pedía revocatoria, sabía que la ciudad de Lima perdería mucho, escribí en favor de esta mujer, no porque me interesase su partido, sino porque sacarla era sinónimo de desestabilidad y perdida de dinero innecesario. Estuve en contra del Nobel  que se le concedió a Vargas Llosa - y debo admitir que hasta ahora me cuesta asimilar ello-, me gustan sus lúcidos ensayos y sus aportes en materia literaria, pero voy más allá busco encontrar un ser humano coherente en él, y hasta ahora no lo hallo, no comulgo - ni comulgaré jamás con su posición de demócrata liberal ni con sus diversiones tauromáquicas, hecho que considero una lástima que un hombre de esa envergadura que se supone ha sido declarado oficialmente como heredero de Alfred Nobel en mérito a su elevada consciencia ideal, no muestre nada de ello, me hace pensar que esto obedeció más a intereses de otro tipo, pero en fin. Comulgué con los indignados en España, y con las propuestas que en ese entonces - octubre de 2011- nos proponía Camila Vallejos en Chile. Escribí en favor de ella en momentos donde se necesitaba apoyo internacional, porque si algo he aprendido hay que ayudar a los jóvenes. Mis posiciones respecto a las posesiones de GAZA y de Palestina han sido, una sola, rechazo absoluto, porque nada puede justificar muertes. ¿A favor?, sí, me mostré a favor que el Nobel de la Paz se le entregara a la Unión europea el año 2012. Finalmente, he estado en contra de los musulmanes violentistas desde siempre, sin embargo ello no ha limitado que pudiera hacer amistad y coincidir con algunos de ellos, a mi parecer más pacifistas, y es que en el mundo hay de todo, y no podemos andar por allí generalizando, al César lo que es del César y a Dios , lo de Dios, en fin. Mi alegría fue grande cuando supe que Francisco era el nuevo Papa, siempre me ha parecido un buen hombre después de todo. Ah, y aunque mi esperanza de indulto a Fujimori no tuviera éxito, igual sigo pensando que debemos alejarnos de esa sociedad de odio y segregación que aún subsiste en nuestra sociedad. Hace poco, para ser exactos, le dije, no a Bruce, a su Ley de Unión Civil, no porque sea homofóbico, respeto muchos las opciones de cada quien, el detalle como lo afirmé en mi crónica que escribí por ese entonces era que nuestra sociedad no estaba preparada para ello, y sigo pensando que aún está lejos de ello, ya que en una sociedad - en su gran mayoría- como la peruana en donde los niveles de razonamiento crítico y de análisis es pobre, y los niveles de consciencia moral -aún arraigados fuertemente en dobles morales cristianas que se excusan en Dios para cometer sus actos más cínicos- es más fuerte, hace que este panorama futuro de ejercicio se torne desde ya sombrío.

Un compromiso con la belleza imperecedera

Finalmente, debo afirmar que veces uno mismo debe ser consciente de lo que puede dar, nadie es perfecto, pero si trabajamos en ello, indudablemente que nos sentiremos mejor. Por eso- y me refiero a mis colegas obreros de la palabra- si no escribimos a partir de nuestro propio desasosiego, si no nos compramos pleitos y trazamos líneas entre lo que es y lo que puede ser, no llegaremos a nada. Aquí ya no se trata solo de literatura, ni de publicación de libros, se trata de pensamiento, de su belleza implícita y de como ésta puede ser usada en favor del análisis y el cuestionamiento, de allí mi acercamiento y comunión con las ideas de Alexander Solzhenitsyn, quien afirmaba ya desde 1972 en su discurso de aceptación al Nobel -y titulado- "La belleza salvará al mundo", que ante la falsedad, el arte siempre debe vencer porque sencillamente sólo la belleza extraída de la materia humana puede ser capaz de reivindicar al individuo y devolverlo a su condición de Ser Humano.

Por último, siempre he creído que existe un camino perfectivo, y ese es el camino de la sencillez porque a través se éste uno no llega a darse cuenta nunca de sus propios cambios cuantitativos, simplemente sucede que caminando esta vía, cual sembradores de la parábola del evangelista Mateo, echamos la semilla sin reparar en la aridez o en la fertilidad de las zonas donde se intenta cultivar palabra alguna. Total, si refiero esto, no es porque sea o no cuestión de principios, sino de actitud ante la vida.

Desde Lima, ciudad capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

2 comentarios:

  1. Con mucho gusto sigo tu pàgina, saber que aùn hay jòvenes pensadores es reconfortante.

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    1. Gracias, me siento muy honrado con tus palabras generosas. Un abrazo desde Lima del Perú, y recuerda que caminamos el mismo sendero. Atte. Un servidor tuyo. Víctor Abraham

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