sábado, 28 de febrero de 2015

Ciudadanía vs. TV

Escribió una vez, el británico, filósofo, y Premio Nobel de Literatura 1950, Bertrand Russell, por esos años en uno de sus libros, "Los caminos de la libertad. Socialismo, Anarquismo y Sindicalismo", "La miseria es el síntoma; la enfermedad es la esclavitud. Los extremos de riqueza y miseria siguen inevitablemente a los extremos de libertad y esclavitud". Pensar en ello, sin lugar a dudas me lleva a arrojar dos conjeturas, por un lado nuestra idea que tenemos respecto a la riqueza, y por lado, la idea que nos sobreviene al pensar en la esclavitud.

Riqueza, si bien es cierto, en el estricto orden de las definiciones, es la acumulación de bienes materiales, y que produce -como un consecuencia de esta misma- un poder, que extrañamente acarrea otra palabra, esclavitud, entendida como opresión, y servidumbre perpetua, la misma que genera atraso colectivo, y trastorno en la dignidad humana. Pienso a todo ello, que nosotros, ciudadanos de un nuevo mundo nos queda, o bien validar en nuestras sociedades propias estas afirmaciones y hacerlas - con resignación- nuestras, o bien, rechazarlas tajantemente, como quien rechaza un intento de maldad o tiranía. Decir, "Sí", o decir, "No", es de libre voluntad individual, es cierto, pero también conlleva un compromiso de asumir las consecuencias de estas desiciones. Recuerdo mucho, que mi maestra de historia en la escuela, allá por los años en que era un adolescente, nos dijo, un pueblo callado es un pueblo coactado, expresión tan acertada como aquélla que expresa, "un pueblo que olvida su historia, está condenada a repetirla, en fin. A todo esto, es importante, tomar siempre decisiones, pero no de forma apresurada, sino tras mucho discernimiento. Optar, como a veces digo, por una alternativa, siempre es bueno, pero más si es la correcta o indicada, y eso cómo se sabe, solo en la conciencia misma de los actos y convicciones.

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Gracias a esos jóvenes universitarios, a esos padres con sus niños y niñas que estuvieron allí ayer, a esos adolescentes, a esos maestros y obreros manuales que acompañaron y gritaron, "El pueblo luchando también está educando","Queremos cultura", "Pueblo, escucha, y únete a la lucha".Ver de pronto carteles y pancartas, expresando en frases tan simples, verdades tan duras como la que tenían dos jóvenes adolescentes a mi lado, "Democracia protege a la basura porque la basura come de la democracia", e inclusive llegar a percibir por momentos, llantos desbordados de impotencia entre madres acompañadas de sus hijos pequeños al momento de dejar los pliegos de reclamo en los distintos canales de televisón, en fin.

Ahora bien, yo no puedo y no quiero pensar que haya gente del Perú que no quiera ver la realidad, que no quiera asumirla, solo trato de ver que los medios de información han cumplido- y siguen cumpliendo hasta hoy "bien"- sus cometidos, respecto a introducir letargos en el pesamiento, en fin . Ahora, es fácil salir a reclamar cuando se choca con nuestros bolsillos, ¿verdad?, pero lo que se hizo ayer, pienso yo, no fueron caminatas de desadaptados o de personas que no tenían nada que hacer, siempre hay algo que hacer en las casas, amigos, nadie tiene tiempo libre para malgastarlo.

Esta mañana, confirmé algo que era lógico, solo un diario informativo en su primera plana informaba esto, los demás? con las trivialidades de todos los días, policiales, escándalo, negocios en el mundo, en fin. Yo pienso que en este país, como en cualquier otra parte del mundo existen también deberes sagrados que cumplir, hechos por ejecutarse, marchas por asistir o petitorios por firmar. Esas son nuestras obligaciones como ciudadanos de un nuevo mundo, obligaciones que debemos asumir, sí, así es, asumirlas como ese algo tan sencillo y pequeño de decir, pero tan complejo de asimilar y comprender, eso que se llama, el bien. GRACIAS A QUIENES ASISTIERON A ESTA MARCHA EN LIMA, Y EN LOS DISTINTOS PUNTOS DE NUESTRO PAÍS. Marcha, que no duró tres horas como dijo un diario en su portal web, sino 4 horas y media, y no con una cantidad de apenas mil personas, sino con un cáculo aproximado de 10 000 personas.GRACIAS, finalmente a quienes también por el recorrido se fueron sumando. VAMOS PARA ADELANTE, y cómo ya dije anteriormente, ya desde anoche, hemos empezado a poner en jaque al gran empresariado nacional y trasnacional, les guste o no. Que venga ahora una SEGUNDA MARCHA EN CONTRA DE ESTA TELEVISIÓN QUE TANTO DAÑA LAS CONSCIENCIAS CIUDADANAS.



Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham 

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