domingo, 29 de marzo de 2015

Dinero

El dinero es importante, nadie puede cuestionar eso: quien diga, yo no necesito dinero miente. Sin embargo hay otra dimensión mayor entre la relación: individuo -cosificación de las cosas. Yo podría decir por ejemplo, que no me importa el dinero, y eso podría ser cierto, no porque no lo necesite, sino porque este no podría determinarme a mí ni a mis actos o desiciones que pudiera tomar para decir o expresar lo que pueda estar pensando.

A propósito de esto, Oscar​, un buen amigo mío, me dijo una vez cuando fuimos a cenar, "Víctor, es probable que antes a los escritores se les persiguiera y condenara por sus actos y sus palabras, se les reprimiera, empero parece que hoy se les compra, todo funciona con dinero, si de pronto se quiere que alguien importante deje de hablar, o de opinar abiertamente sobre un tema con una posición alturada, simplemente se le ofrece el premio, la dotación económica, o el reconocimiento". Uhm, recuerdo estas palabras, las recuerdo muy bien, y pienso, pienso en esto muy bien, e infiero que esta aproximación que hace Oscar es interesante, es más agregaría que "si se quiere crear un prototipo de hombre o de mujer acorde a las necesidades del consumo, un seudohéroe o líder de opinión, los grandotes dicen, ponle prensa, notas informativas, mételo a la televisión, contáctalo con la editora x o z, córrele ese libro, ubícalo en el puesto y o z, el que te pida, no importa yo pago, yo lo respaldo, es mi muchacho o muchacha, y así empieza a operar toda una maquinaria humana de inconsciencia, ni qué hablar de los políticos, de los abogados, de los médicos, de los controladores, y de todas esas formalidades del sistema burocrático".

Luego, sin apartarme de la premisa inicial del dinero, creo que lo justo es que cada quien obtenga sus réditos de la forma cómo mejor le venga en gana o lo planifique, no hay reglas ni moralismos para este tema, siempre claro está en que esto de la adquisición sea de la manera más digna, y sin caer en estafas o degradaciones personales por supuesto. Ahora, no veo problema en que alguien tenga o no dinero en sus bolsillos o en sus cuentas, eso no me preocupa ni me interesa, ya dije esto de percibir dinero por un trabajo, sea cual sea la forma, es sinónimo de justicia; mi preocupación va por otro lado: está en el hecho de que el individuo pueda caer tarde o temprano, por un poco de esto (dinero)-sino está cimentada su consciencia en esa escala de valores-, en el servilismo, la baja autoestima, o el rechazo de sus propios ideales. Esto sí que sería mortalmente grave. Por lo que a mí respecta, sé arreglármelas para sobrellevar, dentro de esta existencia mía, esta compleja relación: dinero- necesidad; dinero-uso. La pregunta sería, ¿cómo seguir haciendo sostenible esta relación?

Desde Lima, ciudad capital del Perú
Víctor Abraham les saluda 

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