domingo, 12 de abril de 2015

Espectadores y productores


Imagen: Diario El Comercio. Edición web
"En su primer día, más de 200 mil personas fueron a ver la historia..", dicen los principales periódicos de Lima en su portada; bravo, bravo, aplausos, sin embargo pienso que "Asu Mare 2"- y ahora más que nunca por el grueso estadístico de espectadores, al que francamente no sé si dar validez o no, dado el aspecto nada serio de la prensa nacional que por dinero es capaz de prodigarse hasta lo más bajo, en fin-, sí, esta película peruana, no es sino el reflejo claro de esta sociedad mediocre de consumo en la que conviven por un lado, ese interés burdo de los grandes, quienes para someter a la población con pastillas de adormecimiento mental intentan de todo: basta ver esa exacerbada - y hasta patógena- necesidad de publicidad abyecta que imprimen a diario sus propios emporios comerciales. Ahora bien, por otro lado, al extremo de la cuerda, está la pobre idiosincracia, con lenguaje y todo, de la gran masa poblacional peruana que está dispuesta, en su mayoría, a reírse de sus propias barbaridades, y a verse retratados en modelos de criollada simplona, so pretexto de decir, "esta es nuestra realidad", "esto es lo que somos", o "quién no ha vivido esto".

Me llega a mi correo personal un boletín del diario Gestión, "Diario de economía y negocios del Perú", con fecha 11 de abril de 2015, una nota informativa que dice, textualmente,
"Miguel Valladares, gerente de Tondero Producciones declaró, para el diario Gestión, que el 70% del presupuesto que se necesitó para esta película fue cubierto en un 70% por los auspiciadores que invirtieron en ella. “Cada patrocinio fue de 150 mil dólares y los auspiciadores invirtieron entre 30 mil y 50 mil dólares. La participación de firmas sumó otros 500 mil dólares. Tondero invirtió unos 200 mil dólares”, explicó."
Esto no hace más, que confirmar mi expresión, "basta ver esa exacerbada - y hasta patógena- necesidad de publicidad (...)". Ahora bien, y sigue afirmando el diario en su edición web,
"La primera parte de ‘Asu Mare’ fue un éxito de taquilla y le permitió a la productora recaudar más de 10 millones de dólares, cifra que fue proporcionada por la agencia de noticias AFP. Además, se llegó a estimar que la historia del popular ‘Cachín’ fue vista por más de 3 millones de personas, con lo que se convirtió en la cinta más vista en la historia del Perú."
¿Auge cinematográfico?, ...o simplemente ignorancia poblacional


Imagen: Página de ATV. PE. Edición web
Bien, sucede que esta película nacional, como tantas otras tiene de hecho un guión, un plano de proyección, una historia que contar, esto no tiene nada de malo; ahora bien, que se sienta identificado un poblador del Perú o no, con sus personajes, ya es otra cosa. Lo que me preocupa es que precisamente esta identificación nos lleve a situarnos en estos pasajes algo pobres, mediocres y de baja autoestima.

Si bien es cierto, "Asu Mare 2", es la secuela de una primera película ya estrenada en el 2013, no rompe con los esquemas de la ignorancia, para darnos una historia de calidad; al contrario, usando ingeniosamente esa pobre idisincracia que rodea al ciudadano de a pie del Perú, hace que este quede ensimismado - condenándolo a la vez- a volver a su propio espejo, y esquema mental de deficiente raciocinio, mostrando así la figura de héroes provistos totalmente de  ingeniosas criolladas, canalladas y vivezas estúpidas y sarcásticas de bajo nivel cultural y educativo, todo ello acompañado por rezongadas frases de sumisión, pasajes llenos de lenguajes totalmente procaces y soeces, y hasta de ausencia del buen sentido común: Se muestra entonces- y se intenta hacer creer asimismo- que el peruano es eso, un modelo exacto del personaje de película.

Imagen: Diario El Comercio, edición web
Ahora bien, si todo esto, lo vemos desde el punto de vista de la idiosincracia peruana, es natural pensar - y hasta anteponerse- que este éxito no haga más que confirmar, eso que se dice, "al pueblo dale diversión y estupidez y verás como responde". Preocupante ello, porque en un país, cuya educación es pésima, y su consciencia crítica, deficiente. Es fácil que filmes, o recetas estrambóticas de jococidad y diversión se levanten haciendo creer a la ciudadanía que se trata de un éxito, cuando en realidad, - y la verdad es otra-, simplemente se trata de un ingenio de productores mercachifles que usando este lastre social de la incultura e ignorancia, dicen ,"aquí hay una mina de dinero", y bueno, ya lo demás es harto conocido: auspiciadores, medios de comunicación y hasta sectores de la sociedad civil contemplativos de su propia desidia. (Digo esto, y se me vienen entonces a la mente todos esos programas y series de televisión insana que cada noche ingresan a las casas, bajo el pretexto de divertir, en fin).

A veces pienso -para dar fin a esta breve nota-, que aún hay mucho por trabajar, respecto a la manera de pensar del ciudadano común, ya que es una preocupación sentir, cómo este está concibiendo su propia vida y la de sus generaciones, al extremo de decir, "es gracioso, se parece a mi madre", "me gusta reírme de eso porque lo mismo hacía yo hace tiempo", o "¿acaso no hablamos y nos comportamos así?".

Visto, y analizado esto, solo un pedido más, "Luchemos por un lenguaje culto, y un debate alturado y fundamentado de ideas".

Desde Lima del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

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