domingo, 5 de julio de 2015

Anotaciones alrededor de una madrugada.

Parecería que a veces podría ser un ingrato con quienes me escriben, me cuentan, me dejan ver las motivaciones de su alma, las preocupaciones permanentes de su sentido común, las razones de su diario sentir, y tantas otras cosas más: parecería que la ingratitud cierne esos espacios de silencios y de vacíos verbales, pero no, no es así, no..., sucede que me tomo el tiempo con mi día a día y mi vivir intenso, me tomo un tiempo para pensar también, para caminar, para detenerme en cualquier lugar de pronto, para reír, para escuchar vivamente, de mis propios oídos, lo que acontece en las calles de Lima, ver sobre que se está hablando en los centros de comida, en los supermercados, en las reuniones de amigos, leer que se está escribiendo en la prensa nacional, visitar personas muy queridas, regalarme un tiempo con Magaly Victoria, dialogar reunidos en una mesa con Ángel, con Eberth, o pasarme algunas horas de la noche y parte de la madrugada en plena avenida Alfonso Ugarte con Oscar , con Fernando, encontrarme con alumnos, exalumnos ya jóvenes, saludarlos gratamente y abrazarlos, en fin.... Luego, volver para ver una vez más lo mío, para regresar a mi trabajo de escritura, a mi compromiso, y las tantas fraternas letras de amigos y amigas, hecho causante de una alegría efusiva, de saber y ver que allí estamos caminando ese mismo sendero, pensando en esa misma preocupación, anidando esa misma esperanza, encontrando seres comprometidos, estudiantes preocupados y hasta una niña mexicana indignada - agradezco a Montserrat Marrugat, amiga de la tierra de Octavio Paz, por el enlace-, preguntándose por qué. Francamente que esto me lleva a arrojar una cosa, indefectiblemente se necesitan, nuestras sociedades urgen con apremio de consciencias morales, de voces morales, de referentes morales, y esto qué significa..., dos palabras, ciudadanos responsables.

Preocupaciones constantes 

Por otro lado, en aras de agregar sendos acápites a la última crónica que pude escribir para esta página blog, referente a mi propia decepción respecto a lo que significa esa palabra "democracia", al menos para mí, y que pareciera seguir descancarándose cada día más, a pesar de los esfuerzos que hacen los grandotes por sostener lo insostenible a la luz del sentido común: para muestra un botón, las enormes arcas financieras que se engrosan todos los meses con el sueldo de la población y cuyos funcionarios no pueden ser juzgados, so pretexto del derecho jurídico que les asiste. Sí, así es, esa misma incompatibilidad me lleva a pensar en una cosa, preferir de pronto que alguien me diga, "eh, es usted un hombre sin puerto fijo, un buscador, un librepensador", a que me exprese -cosa más ridícula-, "eh, es usted un demócrata, un hombre con altos principios democráticos".

Debería, pienso luego, haber un curso en las escuelas que se llame, CORRUPCIÓN: Puesto que todo ese rollo que se imparte dentro de las currículas educativas de nivel medio secundario, SI DE ASIGNATURAS HABLAMOS, llamadas por ejemplo, aquí en el Perú, FORMACIÓN CIUDADANA Y CÍVICA, no hacen más que caer en el mero vacío de la hipocresía social al no llamar a las cosas por su nombre, y a los individuos por sus actos. Luego, ESTOY SEGURO QUE SI NUESTROS TECNÓLOGOS DE LA EDUCACIÓN SE ATREVERÍAN A ESTO, ESTARÍAMOS COMO MAESTROS CONTRIBUYENDO POR LO MENOS A SER MÁS SINCEROS CON NUESTROS ESTUDIANTES MISMOS, Y BUENO, DE PASO HACIENDO MUCHO POR CONVERTIRLOS EN PERSONAS MÁS CRÍTICAS Y MENOS CONTEMPLATIVAS CON ESTA LACRA CONDUCTUAL que corroe nuestras sociedades presentes, en fin.

Finalmente, llego a pensar, a modo de respuesta crítica, que votemos por quien votemos, siempre perderemos: ahora entiendo a los jóvenes españoles cuando simplemente deciden no acudir a una urna o en todo caso, viciar su voto... al final, pienso que un voto viciado es más limpio que un voto en blanco, y más honesto que una seudolibertad de elección. En cuanto a mí, respaldaré y mentendré mi posición firme de apoyar a los colectivos juveniles de Lima que se vienen gestando (...fundamentaremos si es necesario!!!), quienes en su intento por crear consciencia poblacional están pensando, desde ya, anular su voto, no blanco, sino viciado, lo que resultaría más saludable, en fin. Que así sea, estas cosas recién empiezan! Pienso que ha llegado el momento de que el Perú, como población de inmensas mayorías, le diga por fin, no esa clase seudopolítica que intenta seguir administrando este país, bajo encargo de los grandotes, quienes en su mayoría ni siquiera viven acá.


Imagen: Foto extraído del portal web del diario El Comercio
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Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

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