viernes, 25 de diciembre de 2015

De la preocupación por la consciencia

UNA PREOCUPACIÓN NECESARIA

"Hay que tener un compromiso ético, y sobre todo un compromiso crítico. Esto no es cosa de juego, esta batalla no es con las armas, es con la ética y los pensamientos". César Merino.

"Pensar mucho y reflexionar sobre todo en lo que estamos haciendo". Sofía Cosinga.

"La sociedad cada día no cumple con los derechos humanos, quién sabe si el próximo siglo lo tendremos". Jean Paul Añanca.

"Hablando con honestidad, se puede hacer mucho". Milagros Herbacio.

"Las personas con dinero no quieren que los pobres aprendan para que así se alimenten mejor, y ganen más dinero". Carlos Eliott.

"Ellos (los periodistas), solo quieren ganar dinero, y no mostrar la verdad de las cosas". Renzo Ferroa.

"Yo creo que aquel que apoya a las personas, y a los derechos de estos, debe ser ante todo, honesto". Alexandra Jurado.

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Foto: AP, en El Universal
Mi última clase oficial de Literatura fue con el grupo de Tercero de secundaria, Tercero de media, fue sobre José Saramago, trabajamos entre muchos aspectos de su vida algunos fragmentos del libro póstumo, "Saramago en sus palabras", que editara el poeta y crítico español Fernando Gómez Aguilera el año 2010. Digo esto, porque entre otras cosas tocamos temas muy puntuales como periodismo, derechos humanos, y pensamiento crítico. Quedaban entre nuestras conclusiones finales, la importancia de ser nosotros mismos al margen de las críticas diarias, la necesidad de tener un periodistas de calidad, la reivindicación de los derechos humanos y por supuesto también el cumplimiento de los deberes, la ética del escritor, el deslinde de este con el poder, la banalización de la cultura, el rechazo abierto a la corrupción, en fin. Pero lo que más llamó la atención mía, fue cuando en la evaluación final les pedí que redactaran una carta a partir de la pregunta, "¿Qué hacer para ganar la batalla por los derechos humanos?". Sinceramente, que leer cada una de sus cartas me conmovió mucho, pero no por el mero hecho de ser el profesor del curso que ha logrado sus objetivos pedagógicos, sino porque sé que muchos de ellos -hoy entre los catorce y quince años- cuando crezcan por lo menos recordarán algo de este hombre: su visión, no la visión del creador, del escritor Premio Nobel, sino la del ciudadano, la del hombre de a pie, en fin. (Cito algunas expresiones arriba, al inaugurar esta nota de fin de año...)

Elevar la consciencia, es una forma de decir, "empiezo a vivir, pero a vivir de verdad". Los moldes masivos de consumo y de destrucción, o diría yo de "degradación moral" siempre han estado y siempre van a estar ahí, porque sencillamente llevan todo un cúmulo de acciones a seguir, sistemas parametrados donde unos mandan y otros- de menor escala y de mayor necesidad-, siguen (Ya lo definía el autor de "1984", George Orwell). Los patrones- que en realidad son varios- nos rodean constantemente proveyéndonos: estabilidad en muchos casos, sensaciones de momentáneas alegrías en otros casos, pero en suma, realizaciones que parecieran finales. Los patrones nos muestran la forma de lo establecido, nos muestran la luz del "como hacerlo", nos muestran el camino seguro; sin embargo lo que más me preocupa es que terminan homogeneizándonos en moldes que tal vez no son los más adecuados para nosotros, y es precisamente allí donde debe primar nuestra fortaleza y esa elevación de consciencia.

EJEMPLOS DE CIUDADANÍA

Van a ser dos meses, todo noviembre y casi todo diciembre: tiempo que no he escrito nada para este blog, que por cierto le he tomado mucho cariño, dado a que se ha convertido en la principal vía para mí de impulsar ideas, ideas en las que al menos puedo expresar libremente, y de manera transparente, sin el temor de escuchar sarcásticamente a grupos de editores decir, "Te publicamos siempre y cuando...(y sueltan su rollo inquisidor)". Proposiciones que con frecuencia he rechazado. Y, aunque me de igual un artículo con mi nombre en prensa, o no, sí me preocupa el hecho de que nuestro periodismo informativo y cultural haya decaído merced de esta "moda cultural esnobista" o "farandulismo mediático", que muchos periodistas y editores impulsan, en fin.

Foto: Negratinta.com
Expresar esto, lejos de llevarme a confrontar con alguien, me lleva a mostrar con fundamentos, cómo estamos, y en qué posición nos encontramos respecto al hecho de fortalecer nuestras actitudes ciudadanas al interior de nuestra sociedad. Sucede que este año han habido dos movidas grandes en el mundo- si de resistencia organizada hablamos-, movimientos colectivos que independientemente de su contexto geográfico se han levantado como fuerzas sociales, como ejemplos de ciudadanías organizadas, y me refiero a "PODEMOS" en España, y al "Cuarteto de Diálogo Nacional Tunecino", de Túnez, que precisamente fue el trabajo de este último el que le permitió afrontar el despertar de la Revolución de los Jazmines entre 2010-2011, y este año alcanzar el Premio Nobel de la Paz.

Por el lado del primero, que se ha convertido en un movimiento de irrupción política capaz de poner en jaque a la clase conservadora española, encabezada por Mariano Rajoy, que si bien ha ganado las últimas elecciones en España, no ha alcanzado la mayoría absoluta. "PODEMOS" en casi menos de dos años, se ha perfilado como la tercera fuerza nacional con 69 escaños y un 20,66% del total de votos computables. (Para entender esto, solo es necesario precisar que desde los comicios de 1982 los dos grandes partidos (PP y PSOE) siempre habían sumado al menos dos tercios de los votos y un mínimo de 282 de los 350 escaños del Congreso, pero, ¿y esto cómo se traduce?, sencillo, que cada vez hay más gente en el mundo que quiere cambios, que quiere transiciones, y sinceramente nuestra sociedad peruana no puede ser ajena a estos deseos que están moviendo al mundo).

Por el lado del segundo, del llamado Cuarteto Tunecino, las cuatro organizaciones de la sociedad civil que patrocinaron una salida dialogada a la aguda crisis política que vivía Túnez en 2013 y que amenazaba el proceso de transición iniciada tras la primavera árabe en 2011, ha dado una muestra de ejemplo al mundo, al decirnos que, implícitamente, una sociedad organizada desde la propia ciudadanía, sí puede ser alcanzable.

"Estas organizaciones representan distintos sectores y valores de la sociedad tunecina", decía Kaci Kullmann, presidenta del Comité Noruego del Nobel, para luego agregar, "Con esa base, el Cuarteto ejercitó su rol como mediador y fuerza convocante para avanzar en el desarrollo pacífico en el país africano con una gran autoridad moral". Ahora bien, como precisa su portavoz oficial, "De este modo, es necesario dejar en claro que, otorgar el premio al Cuarteto, y no a las cuatro entidades de forma individual, es resaltar un trabajo unificado".

UNA MIRADA BREVE A HISPANOAMÉRICA

Imagen: REPATRIAURGENTE
Este año que termina está dejando, entre otras cosas, una idea clara, que estamos viviendo épocas duras, pero también históricas, la crisis ideológica por la que está pasando Argentina, evidenciada en la últimas elecciones donde la derecha ha vuelto a tomar el poder, ejemplo claro: la elección de Mauricio Macri como presidente, en fin; la crisis política en Venezuela que sacude a los miles de opositores del régimen de Maduro, que siendo sincero no es ni la sombra de lo que fue Chávez antes de su deceso hace dos años, al parecer es muy probable que las solicitudes de referéndum revocatorio sigan creciendo, y ello me preocupa realmente porque cuando un poder, sin resultados convincentes, se enquista en la supremacía difícil resulta erradicarlo luego, de todos modos habremos de estar al expectativa de cómo avance el pueblo venezolano en su camino hacia su propia reivindicación, con el fin de expresar -llegado el momento- nuestra solidaridad como naciones hermanas.

Los gobiernos de México y Brasil aún están en deuda con sus propios pueblos, corrupción y soborno sobran en la gestión de Dilma Rousseff, mientras que la gestión de Enrique Peña Nieto, aún está lejos de proponer acciones claras para detener el crecimiento del narcotráfico que va en aumento, las presiones sociales crecen, el precio del crudo (petróleo) va en deceso: favorecido como siempre Estados Unidos. Probablemente, en los próximos meses las respuestas de los hermanos mexicanos sean inesperadas, por lo que los intelectuales, artistas y escritores de Perú no podemos ser ajenos a ello.

Por otro lado, mi confianza de que el pueblo colombiano se reencuentre consigo mismo a través de este acuerdo de paz - firmado entre el Gobierno representado en la figura de Juan Manuel Santos, y una delegación por parte de la guerrilla de las FARC-, es total. Espero que compromisos como, el pacto agrario, la tierra, la incursión en política, el cierre del capítulo del narcotráfico y de los cultivos ilícitos, la desminación de zonas que protegían estos cultivos, y la creación de una Comisión de la Verdad, puedan finalmente abrir una nueva para esta golpeada nación de nuestra Latinoamérica.

CATALUNYA: UNA RESISTENCIA ORGANIZADA

Otro hecho importante que no podría omitir, es la intensa lucha que ha venido desarrollando el pueblo de Catalunya, que en su afán de independencia, este año dio un golpe al Gobierno Español, ya que los independentistas lograron mayoría en las elecciones catalanas, al margen de que posteriormente el Tribunal Constitucional de España anulara la resolución independentista de Cataluña que contemplaba el inicio del proceso de separación de esa región. Con estas palabras la BBC MUNDO, relataba a inicios de este mes de diciembre en su sección internacional: "Cataluña es una región altamente industrializada que aporta una quinta parte de la producción económica española". Veremos como continúa este proceso ante un desacreditado Rajoy, que parece ser que las está empezando a ver difícil.

DOS CARAS DE UNA MISMA MONEDA: FRANCIA Y MEDIO ORIENTE

FOTO: ABC. España.
Pienso que hay una necedad muy grande que corre a los individuos del mundo, una manía casi absurda e inexplicable por querer ser mejores que otros, frívola e ideológicamente hablando -hasta materialmente diría yo-, una necedad que descansa sobre eso que conocemos como intolerancia, como violencia, como genocidio, como ira, como despecho, como ambición por el poder, como mediocridad, como estupidez, como servilismo, y hasta como fideísmo y apasionamiento religioso.

Lo percibido en Francia solo me lleva a conjeturar una cosa, poderes que intentan aplastar poderes, en fin. Los jihadistas de Estado Islámico (EI) pasaron este año de ser un grupo ignoto a convertirse en una de las mayores amenazas para Occidente. Decapitaciones en vivo hasta una cadena de atentados perpetrados, o dicho de otro modo una matanza generalizada en Francia, sí que fue indignante.

Ahora bien, si tanto querían los grandotes, un pretexto para hacer efectiva la coalisión prodefensa contra el Medio Oriente liderada por Estados Unidos, no era necesario matar a tanta gente inocente en París. Esto sí que es una bestialidad, porque es cierto, lo sigo pensando hasta hoy, y nada lo que lea me quitará de la cabeza que lo de Francia fue orquestado por esas mismas clases de poder que se ufanan de proteger al mundo del terror.

Por otro lado, fácil resulta atacar a pueblos pequeños cuando el poderío bélico está del lado que favorece al insinuador. Los ataques a Siria e Irak, los genocidios y exterminios de Cisjordania y la Franja de Gaza, que ocasionaron la penosa diáspora del Medio Oriente y que pusieron en jaque a Occidente empezando por Angela Merkel, la canciller alemana, no deben ser olvidados sobre todo a la hora de sopesar cuánta ignorancia puede albergar el ser humano en su consciencia misma frente a la gran crisis humanitaria en su intento por hacer algo, en fin.

DE VUELTA A CASA

Por otro lado, no necesitamos cubrirnos la cara para indignarnos sobre lo que pasa afuera de nuestros suelos, que de por sí ya causa un rechazo implícito, eso es obvio, yo iría más bien por otro lado, por el hecho de mirar las olas crecientes de violencia, indiferencia y resentimiento que diariamente nuestros propios sistemas judiciales, aparatos políticos, medios informativos y hasta credos religiosos promueven al interior de nuestros propios territorios. Parecería que vetamos hechos cuando la magnitud del daño es grande e impresionante, pero simplificamos paradójicamente, para complicidad de- y complacencia con- nuestros propios verdugos del pensamiento el hecho de que seguimos siendo entes pasivos que siguen este juego irracional del consumo desmedido, cadena invisible que al final alimenta las grandes ambiciones de los poderosos que no ven más allá que entorpecimiento y poder para seguir generando más y más guerras. Todo ello pasa, mientras los poderes del mundo y los fideísmos religiosos no ceden, las políticas de apertura callan, los líderes de opinión se venden, los odios se alimentan, el pasivismo de los gobernantes gota a gota cae a un hoyo sin medida, y la gente de a pie lacta cada día más y más cosas innecesarias pegadas a sus televisoras sin ver con ojos críticos la realidad del presente, en fin.

En Perú, sucede algo similar a lo que he intentado relatar líneas arriba, al referirme a los distintos panoramas del mundo. "NI DE DERECHAS NI DE IZQUIERDAS, MENOS DE CONVENIDOS CENTROS; SOLO LA CONSCIENCIA", ha sido mi consigna siempre. Yo no viví las épocas del trotskismo, ni las de los movimientos obreros grandes tanto acá en el Perú, como en Argentina, ya sean en su versión PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores), o ERP (Ejército Revolucionario del pueblo), no, no las viví, como tampoco las de la Revolución Cubana, los movimientos estudiantiles de mayo del 68, o las oleadas pacifistas hippies; empero sé perfectamente quienes fueron León Trotski, Ernesto Guevara, Ernest Mandel, John Lennon, y cuáles sus legados. No bebí de esas fuentes, por lo que embanderarme ahora con imágenes de sus íconos respectivos sería forzar algo que no está en mí.

Sucede que cuando llegué a Lima, años en los que mi propia supervivencia eran más fuertes que la propia necesidad mía de comunicar ideas o pensamientos, tuve una acercamiento a los autores del existencialismo, empecé a revisarlos, y fui descubriendo que la existencia humana no era sino "un algo" que existe con el individuo, que yace con este desde su aparición, y que era necesario estudiarla y analizarla. Fue así que esas fuentes terminaron nutriendo mi comprensión del mundo. Comprendí luego que es el existencialismo significaba el punto de partida para entender y comprender los móviles de las acciones de los hombres y de las mujeres del tiempo en el que me encontraba: una forma de explicación a los problemas emocionales de este mundo presente, porque es a través de este fenómeno es que se percibe al ser humano en toda su intensidad, en sus miedos, anhelos, sensaciones, frustraciones, odios, contradicciones y esperanzas de fallidas. En ese camino del aprender, también me han ayudado mucho los postulados del psicoanálisis.

SOBRE LAS REFLEXIONES FINALES

Me dirijo esta vez, a los distintos padres y madres de este país - y de los muchas naciones de Hispanoamérica-, recordemos que en un mundo cada vez más disociado y estrafalario por la multiplicidad de compromisos, con menos tiempo para vivir realmente lo que se puede vivir y con más problemas que el que vivieron nuestros abuelos, quienes todavía dicen melancólicamente con nostalgia, "Antes todo era mejor". Por eso, señores y señoras, la convivencia familiar es primordial. Del mismo modo pienso que hoy, y más que nunca, es necesario creer mucho en la educación como única fuente de desarrollo y creer en la intensidad de las emociones como fuente de humanidad y consciencia social.

A ustedes, hermanos del arte y de la escritura, recordemos que hay una realidad concreta afuera de nuestros escritorios que nos espera, que espera nuestros trabajos, nuestras decisiones, sobre el hecho simple de actuar -o no expresamente- al son de la historia. Recordemos que la misión real de un escritor es la de explicar los múltiples sucesos de su tiempo de artista según su punto de vista, y de expresar estos pensamientos y sentimientos a los hombres y mujeres de su contexto, y a las generaciones que han de venir tras estos. Somos diferentes, lo sé, siempre lo he sabido; sin embargo no es obligación nuestra encajar en la sociedad. Es nuestra obligación más bien aportar con nuestra diferencia a ella. Aportamos siendo auténticos, distintos, y por supuesto marcando la diferencia, aunque esto requiera nuestro mayor esfuerzo. La esencia real del arte está en la sensibilidad social de artista, digo esto y pienso ahora en dos hombres grandes que este año nos dejaron, el alemán Günter Grass, y el uruguayo Eduardo Galeano.

Total, nadie tiene la verdad absoluta, todos somos especuladores, y los escritores son los más grandes en este oficio de especular. Siempre he creído que no existen, que no existen personas malas, sino mal orientadas y mal encaminadas, que sus actos son los malos, y no ellos porque su esencia está en ser buenos, su esencia está hecha de bondad porque han sido creados por amor, por amor de dos seres que se llaman padres, y a quienes es necesario honrar y proteger mientras dure su existencia, sin importar las frivolidades judiciales, malsanas y burocráticas que intentan hacernos creer que denunciándonos entre nosotros podemos ser mejores. El escritor está llamado a la comprensión de estos, de los que se han equivocado. Él está llamado a ponerse al servicio de los demás, de los que menos tienen, de los que menos conocen, de los que se han equivocado, de los que son los últimos y maltratados, los débiles y hasta mal adjetivados de "ingenuos", y "tontos", con el fin de extraer de ellos lecciones de vida, y de hacerles partícipes también del conocimiento, de la luz, de la regeneración individual, en fin.
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Entrañablemente para todos de manera abierta y sin medida un afectuoso saludo desde donde me encuentre, sea cercano o lejano a cada uno de ustedes. Sendas reflexiones por el año que se va y venturosas satisfacciones por el año que viene, y que estas fechas hagamos regalos que realmente valgan la pena, que trasmitan amor y que cimenten amor. Sigamos apostando por la unidad, por el cambio para bien y por la tolerancia siempre. No a la violencia, sí a la paz. Éxitos.

Desde Lima, Perú.
Atentamente
Víctor Abraham