martes, 26 de enero de 2010

Las Interrogaciones de Gabriela mistral


¿Cómo quedan, Señor, durmiendo los suicidas?
¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas,
las lunas de los ojos albas y engrandecidas,
hacia un ancla invisible las manos orientadas?

¿O Tú llegas después que los hombres se han ido,
y les bajas el párpado sobre el ojo cegado,
acomodas las vísceras sin dolor y sin ruido
y entrecruzas las manos sobre el pecho callado?

El rosal que los vivos riegan sobre su huesa
¿no le pinta a sus rosas unas formas de heridas?
¿No tiene acre el olor, sombría la belleza
y las frondas menguadas de serpientes tejidas?

Y responde, Señor: Cuando se fuga el alma
por la mojada puerta de las largas heridas,
¿entra en la zona tuya hendiendo el aire en calma
o se oye un crepitar de alas enloquecidas?

¿Angosto cerco lívido se aprieta en torno suyo?
¿El éter es un campo de monstruos florecido?
¿En el pavor no aciertan ni con el nombre tuyo?
¿O van gritando sobre tu corazón dormido?

¿No hay un rayo de sol que los alcance un día?
¿No hay agua que los lave de sus estigmas rojos?
¿Para ellos solamente queda tu entraña fría,
sordo tu oído fino y apretados tus ojos?

Tal el hombre asegura, por error o malicia;
mas yo, que te he gustado, como un vino, Señor,
mientras los otros siguen llamándote Justicia,
¡no te llamaré nunca otra cosa que Amor!

Yo sé que como el hombre fue siempre zarpa dura;
la catarata, vértigo; aspereza, la sierra.
¡Tú eres el vaso donde se esponjan de dulzura
los nectarios de todos los huertos de la Tierra!

"Interrogaciones"
Del libro de poemas: "Sonetos de la muerte" 1914

Sobre la autora y su poesía:
"Los Sonetos de la muerte", son los bellos poemas con que Lucía Godoy se dio a conocer por primera vez al mundo literario como Gabriela Mistral, con este libro gana los juegos florales en su natal Chile. Mujer y amante de la vida, contradictoria y revolucionaria con la misma, contestaria en sus inicios y alentadora de vida en sus finales. Muere haciendo un canto general completo a Chile que será publicado póstumamente. Premio Nobel de Literatura 1945, pionera de la mujer y nada conservadora de la sociedad femenina aristocrática de su época. Viajera inalcanzable.

Desde Lima, ciudad capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.















Caminos


MIRADA (uno)
A Mario Aguilar,
hacedor de caminos.

Caminante tus aspiraciones persigue,
pues nunca por vencido te des;
los caminos seguros lo haces tú, en el andar.

Caminante anda cauto, sereno y seguro,
declinar tu mirada nunca deberás;
pues ella será el reflejo de tu avanzar.

Caminante cada día un nuevo trajinar enrumbarás,
pues la noche anterior habrás analizado bien, los pasos que diste;
y así intuirás que de tu objetivo más cerca estarás.

Caminante afronta las adversidades siempre que puedas,
no sin antes una sonrisa regalarles;
pues recuerda que solución segura, no hallarás en la desesperación.

Caminante por lograr tus sueños esmerarte deberás,
para eso creer e en ti, tu lema será;
pues con la sabiduría de tu espíritu y el sentir de tu razón lo conseguirás.

Caminante que la valentía sea tu blindaje,
para afrontar los sendos abrojos que a tu camino amenazan;
sólo así con mente de triunfo y actitud positiva, surcos de éxito habrás labrado.

Caminante unirás tesón y entrega en tu lucha,
deteniéndote siempre a ayudar a los débiles que a tu paso encuentres;
a esforzarse por lo que desean a ellos, enséñales.

Caminante recuerda cuando a tu paso te salga la indiferencia,
que si algunos hombres barreras para la humanidad levantan;
a otros hombres como tú derribarlas le quedan.

Caminante a las tentaciones fáciles no sucumbirás,
rechazarlas con tino y con bastante aplomo deberás;
pues recuerda que no siempre el camino cómodo elegirás.

Caminante sé agradecido con los seres que en tu caminar te ayudan,
pues nunca de ellos te olvides;
pues en un momento de tu luengo trayecto orar por ellos debes.

Caminante entiende que tu camino eterno es,
eterno siempre ha sido y así seguirá siendo;
pues eterna tu recompensa será, si al final sin desmayo con bien has obrado.

Del libro de poemas: "Contemplaciones del Ser". 1era Edic. Lima. 2008.

Desde Lima, cuidad capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

domingo, 10 de enero de 2010

La poesía vitalista de Rafael Alberti



***
Hoy las nubes me trajeron,
volando, el mapa de España.
¡Qué pequeño sobre el río,
y qué grande sobre el pasto
la sombra que proyectaba!

Se le llenó de caballos
la sombra que proyectaba.

Yo, a caballo, por su sombra
busqué mi pueblo y mi casa.

Entré en el patio que un día
fuera una fuente con agua.

Aunque no estaba la fuente,
la fuente siempre sonaba.
Y el agua que no corría
volvió para darme agua.

Poema: "Hoy las nubes me trajeron..." en: “Baladas y canciones del Paraná”. 1954
...


"Que los diarios de toda la tierra
digan en amplios titulares
por obra y gracia de la fraternidad
el amor es más que una esperanza de los hombres
y que estas palabras
sean mucho más que un poema
temblando en la voz de otros hombres
otra noche
otra lluvia..."

...

“Algunos se complacen en decirme:
Estás viejo, te duermes
de pronto, en cualquier parte.
Llevas raras camisas,
cabellos y chaquetas estentóreos.
Pero yo les respondo
como el viejo poeta Anacreonte,
lo hubiera hecho hoy:
Sí, sí,pero mis cientos de viajes por el aire,
mi presencia feliz, tenaz, arrebatada
delante de mi pueblo,
mi voz viva con eco
capaz de alzar el mar a cimas de oleaje,
y las bellas muchachas y los valientes jóvenes
que me bailan en coro
y el siempre sostenido, ciego amor,
más allá de la muerte…”

(De “Versos sueltos de cada día”)
...

Reflexiones en torno al autor:

Rafael representa una parte importante de España, del siglo XX y sobre todo un itinerario de la poesia de nuestro tiempo. Partícipe de la Generación del 27. Actor político de la sociedad, pero ante todo poeta. Un Vitalista por excelencia. Nacido y fallecido en Cádiz. Un poeta conmocionado por todo lo que significa vivir.
Un ejemplo de poeta a seguir. Palabras que siguen vigentes a nuestro tiempo.

Sobre la obra: 




"Marinero en tierra" es el título de un libro de poemas de Rafael Alberti publicado en 1925 y que obtuvo el Premio Nacional de Poesía. La obra la escribió durante su estancia en la localidad segoviana de San Rafael debido al tratamiento para mejorar una dolencia que sufría en el pulmón derecho con ayuda del clima tan puro de la sierra. Pertenece a la primera etapa de la producción de Alberti, caracterizada por el popularismo, es decir, la adopción de formas populares, en especial las del cancionero tradicional. La temática y el tono general de la obra es de nostalgia, producida en el poeta por el recuerdo de su tierra natal, lejana durante el proceso de escritura de la obra. "Marinero en tierra" es probablemente una de las obras más difundidas y estudiadas de Alberti.

***

Si mi voz muriera en tierra,
llevadla al nivel del mar
y nombradla capitana
de un blanco bajel de guerra.

¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!

Del libro de poemas: "Marinero en tierra". 1924.

***

Víctor Abraham.
Desde Lima


viernes, 1 de enero de 2010

Homenaje a Miguel Hernández, el rayo que no dejó nunca de cesar.


“Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor.”

Pablo Neruda, en alusión a Miguel Hernández

***

Me llamo barro aunque Miguel me llame.
Barro es mi profesión y mi destino
que mancha con su lengua cuanto lame.

Soy un triste instrumento del camino.
Soy una lengua dulcemente infame
a los pies que idolatro desplegada.

Como un nocturno buey de agua y barbecho
que quiere ser criatura idolatrada,
embisto a tus zapatos y a sus alrededores,
y hecho de alfombras y de besos hecho
tu talón que me injuria beso y siembro de flores.

Coloco relicarios de mi especie
a tu talón mordiente, a tu pisada,
y siempre a tu pisada me adelanto
para que tu impasible pie desprecie
todo el amor que hacia tu pie levanto.

Más mojado que el rostro de mi llanto,
cuando el vidrio lanar del hielo bala,
cuando el invierno tu ventana cierra
bajo a tus pies un gavilán de ala,
de ala manchada y corazón de tierra
Bajo a tus pies un ramo derretido
de humilde miel pataleada y sola,
un despreciado corazón caído
en forma de alga y en figura de ola.

Barro en vano me invisto de amapola,
barro en vano vertiendo voy mis brazos,
barro en vano te muerdo los talones,
dándole a malheridos aletazos
sapos como convulsos corazones.

Apenas si me pisas, si me pones
la imagen de tu huella sobre encima,
se despedaza y rompe la armadura
de arrope bipartido que me ciñe la boca
en carne viva y pura,
pidiéndote a pedazos que la oprima
siempre tu pie de liebre libre y loca.

Su taciturna nata se arracima,
los sollozos agitan su arboleda
de lana cerebral bajo tu paso.
Y pasas, y se queda
incendiando su cera de invierno ante el ocaso,
mártir, alhaja y pasto de la rueda.

Harto de someterse a los puñales
circulantes del carro y la pezuña,
teme del barro un parto de animales
de corrosiva piel y vengativa uña.

Teme que el barro crezca en un momento,
teme que crezca y suba y cubra tierna,
tierna y celosamente
tu tobillo de junco, mi tormento,
teme que inunde el nardo de tu pierna
y crezca más y ascienda hasta tu frente.

Teme que se levante huracanado
del bando territorio del invierno
y estalle y truene y caiga diluviado
sobre tu sangre duramente tierno.

Teme un asalto de ofendida espuma
y teme un amoroso cataclismo.

Antes que la sequía lo consuma
el barro ha de volverte de lo mismo.

Del libro de poemas: “El rayo que no cesa” (1934-1935)


Enlace al libro: “El rayo que no cesa” (1934-1935)
http://www.poeticas.com.ar/Biblioteca/El_rayo_que_no_cesa/elrayoframe.html

Reflexiones en torno al escritor:

Deslumbrado por “la belleza bucólica de Garcilazo, por su dolorido sentir, y por las furias y penas de Quevedo”, Miguel Hernández, poeta español escribió: “El Rayo que no cesa”, publicado por vez primera en 1936.

Hombre “genial y epígono de la Generación del 27”, como fuera llamado por Dámaso Alonso, este año se cumplirá el Centenario de su Nacimiento. La ciudad de Orihuela lo vio nacer. De condición humilde y de parentela muy pobre, criador de ganados y gran amigo de Ramón Sije; ya joven se traslada a Madrid y comienza a relacionarse con grandes poetas como Aleixandre, Neruda y Alberti. Más tarde es abrazado por la Guerra Civil incorporándose al Ejército Popular de la República. Víctima de la guerra es apresado y muere finalmente en la prisión general alicantina el 42 a los 31 años, corta vida para un enorme poeta.

Víctor Abraham
Desde la Ciudad de los Reyes del Perv.
Enero, 2010