lunes, 31 de mayo de 2010

La difícil tarea de ser crítico...

La difícil tarea de ser "crítico"

Decía Albert Camus, que nosotros debemos estar obligados antes que a juzgar, a comprender. Bajo esta óptica no se trata de ver la vida con rigurosidad, ni de intentar siquiera encasillarla en parámetros, estándares y torpes formatos para alimentar nuestro ego personal de perfeccionistas, sino de tratar de ver hasta en las cosas minúsculas y pequeñas la más grande muestra de genialidad que muchas veces está matizada de simpleza, ya que muchas veces lo que juzgamos ante nuestros ojos como incoherentes, absurdos y hasta cierto punto cándidos de contenido, no revela en nosotros mismos, sino la más fría muestra de humanidad.

No juzguemos, sino comprendamos y entendamos; y si queremos juzgar algo, primero veamos quienes somos nosotros mismos. "Quien esté libre de pecado, tire la primera piedra", decía Cristo.

Para este caso, les recomiendo este pequeño video, no les digo que lo juzguen, simplemente les digo obsérvenlo y escúchenlo.


Desde la Civdad de los Reyes del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

domingo, 16 de mayo de 2010

Las máscaras americanas de Octavio Paz

Poesía:


Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.

Hermandad.

***

Las máscaras podridas que dividen al hombre de los hombres ,
al hombre de sí mismo,
se derrumban por un instante inmenso y vislumbramos nuestra unidad perdida,
el desamparo que es ser hombres ,
la gloria que es ser hombres y compartir el pan,
el sol, la muerte.
El olvidado asombro de estar vivos.

Del poema: "Piedra de sol", incluido en el libro de poemas: "Libertad bajo palabra". 1990.

***

Ensayos:


"Nuestra actitud vital también es historia. Quiero decir, los hechos históricos no son el mero resultado de otros hechos, sino de una voluntad singular, capaz de regir dentro de ciertos límites su fatalidad." Octavio Paz en "El laberinto de la soledad". 1950

"El laberinto de la soledad" es un libro publicado en 1950 por el escritor mexicano Octavio Paz. Consta de nueve ensayos:

"El pachuco y otros extremos"
"Máscaras mexicanas"
"Todos santos, día de muertos"
"Los hijos de la Malinche", donde expone su disertación sobre La Chingada
"Conquista y Colonia"
"De la Independencia a la Revolución"
"La inteligencia mexicana"
"Nuestros días", y
"Apéndice. La dialéctica de la soledad"

En ediciones posteriores del libro el propio autor añadió su "Postdata", basado en la conferencia que sobre el mismo tema presentó el 30 de octubre de 1969 en la Universidad de Texas. Dicha postdata incluye los siguientes apartados:
"Olimpiada y Tlatelolco"
"El desarrollo y otros espejismos"
"Crítica de la pirámide"

Sobre la obra: 

El laberinto de la soledad parte de una opinión trágica e irrevocable: en el ser mexicano está presente, aun después de muchas generaciones, el hecho de que se trata de un pueblo surgido de una violación. Dice Octavio Paz: "En todas sus dimensiones, de frente y de perfil, en su pasado y en su presente, el mexicano resulta un ser cargado de tradición que, acaso sin darse cuenta, actúa obedeciendo a la voz de la raza..."

Según el narrador y ensayista mexicano Enrique Serna, "el diagnóstico que hace en este libro Paz del mexicano "es duro y a veces cruel, pero no pesimista, pues viene acompañado de un llamado a la acción: 'La historia tiene la realidad atroz de una pesadilla; la grandeza del hombre consiste en hacer obras hermosas y durables con la sustancia real de esa pesadilla. O dicho de otro modo: transfigurar la pesadilla en visión, liberarnos, así sea por un instante, de la realidad disforme por medio de la creación.' En momentos de baja autoestima, un lectura ontológica del Laberinto podría contribuir a fomentar la apatía ciudadana, pues las dos actitudes que Paz sometió a crítica, la del chingón y la del agachado, mantienen una desoladora vigencia... El imperio de los chingones terminará cuando los agachados dejen de admirarlos, pero mientras tanto ambos bandos colaboran en la destrucción del país."

***

"(...)Viejo o adolescente, criollo o mestizo, general, obrero o licenciado, el mexicano se me aparece como un ser que se encierra y se preserva: máscara el rostro, máscara la sonrisa. Plantado en su arisca soledad, espinoso y cortés a un tiempo, todo le sirve para defenderse: el silencio y la palabra, la cortesía y el desprecio, la ironía y la resignación. Tan celoso de su intimidad como de la ajena, ni siquiera se atreve a rozar con los ojos al vecino: una mirada puede desencadenar la cólera de esas almas cargadas de electricidad. Atraviesa la vida como desollado; todo puede herirle, palabras y sospecha de palabras. Su lenguaje está lleno de reticencias, de figuras y alusiones, de puntos suspensivos; en su silencio hay repliegues, matices, nubarrones, arco iris súbitos, amenazas indescifrables. Aun en la disputa prefiere la expresión velada a la injuria: "al buen entendedor pocas palabras". En suma, entre la realidad y su persona se establece una muralla, no por invisible menos infranqueable, de impasibilidad y lejanía. El mexicano siempre está lejos, lejos del mundo y de los demás. Lejos, también, de sí mismo."

Fragmentos tomado del ensayo: Máscaras Mexicanas, en "El laberinto de la soledad" 1950

Ver enlace al libro de ensayos: "El laberinto de la soledad". 1950
http://www.hacer.org/pdf/Paz00.pdf

....

Reflexiones en torno al escritor:

La historia estudiada de Paz, a través del mexicano que se proyecta hacia América Latina. Una historia que en común encierran los pueblos nacidos del mestizaje amerindio-europeo. Un trabajo de antropología poética. Octavio Paz fue un poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano, Premio Nobel de Literatura (1990). Es considerado uno de los más grandes escritores del siglo XX y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos, su obra abarcó varios géneros, entre los que sobresalieron los textos poéticos, el ensayo y las traducciones.

Desde Lima, ciudad capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda