jueves, 19 de agosto de 2010

Para ti Lucía...Vuela esta canción de Juan Manuel Serrat

Joan Manuel Serrat es un grande de la poesía española contemporánea, compositor musical y poeta. Se trata de una de las figuras más destacadas de la canción moderna tanto en lengua española como catalana.

Su obra tiene influencias de otros poetas como Mario Benedetti, Antonio Machado, Miguel Hernández, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Pablo Neruda o León Felipe entre otros; así como de diversos géneros, como el folclore catalán, la copla española, el tango, el bolero y del cancionero popular de Latinoamérica, pues ha versionado canciones de Violeta Parra y de Víctor Jara, llevando por otro lado a la música los versos de los más grandes del pensamiento social y vitalista.

Las tiernas historias que teje este compositor y poeta transitan entre el espíritu vitalista, humanista y romántico, los cuales deja ver en su escritura.

Aquí la tierna historia de "Lucía" en la voz de Rosario Flores, compuesta por el mismísimo Juan Manual Serrat. Sin duda un grande de la composición lírica contemporánea española

Vuela esta canción
para ti, Lucía,
la más bella historia de amor
que tuve y tendré.

Es una carta de amor
que se lleva el viento
pintado en mi voz
a ninguna parte
a ningún buzón.

No hay nada más bello
que lo que nunca he tenido.
Nada más amado
que lo que perdí.
Perdóname si
hoy busco en la arena
una luna llena
que arañaba el mar...

Si alguna vez fui un ave de paso,
lo olvidé pa' anidar en tus brazos.
Si alguna vez fui bello y fui bueno,
fue enredado en tu cuello y tus senos.

Si alguna vez fui sabio en amores,
lo aprendí de tus labios cantores.
Si alguna vez amé,
si algún día
después de amar, amé,
fue por tu amor, Lucía,
Lucía...

Tus recuerdos son
cada día más dulces,
el olvido sólo
se llevó la mitad,
y tu sombra aún
se acuesta en mi cama
con la oscuridad,
entre mi almohada
y mi soledad.



Desde la Civdad capital de Perú
Víctor Abraham les saluda

jueves, 5 de agosto de 2010

Los Premios Nobel de Literatura: Un testamento.


El testamento, una noche de diciembre de 1895:

"La totalidad de lo que queda de mi fortuna quedará dispuesta del modo siguiente: el capital, invertido en valores seguros por mis testamentarios, constituirá un fondo cuyos intereses serán distribuidos cada año en forma de premios entre aquéllos que durante el año precedente hayan realizado el mayor beneficio a la humanidad.

Dichos intereses se dividirán en cinco partes iguales, que serán repartidas de la siguiente manera:


Una parte a la persona que haya hecho el descubrimiento o el invento más importante dentro del campo de la Física.

Una parte a la persona que haya realizado el descubrimiento o mejora más importante dentro de la Química.
Una parte a la persona que haya hecho el descubrimiento más importante dentro del campo de la Fisiología y la Medicina.
Una parte a la persona que haya producido la obra más sobresaliente de tendencia idealista dentro del campo de la Literatura.
Una parte a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz.

Los premios para la Física y la Química serán otorgados por la Academia Sueca de las Ciencias, el de Fisiología y Medicina será concedido por el Instituto Karolinska de Estocolmo, el de Literatura, por la Academia de Estocolmo, y el de los defensores de la paz por un comité formado por cinco personas elegidas por el Storting (Parlamento) noruego. Es mi expreso deseo que, al otorgar estos premios, no se tenga en consideración la nacionalidad de los candidatos, sino que sean los más merecedores los que reciban el premio, sean escandinavos o no".


El aporte de Alfred Nobel a la Literatura:


(Texto extraído y adaptado del portal de
http://es.wikipedia.org/wiki/Premio_Nobel_de_Literatura)

El Premio Nobel de Literatura es uno de los 5 premios específicamente señalados en el testamento del millonario sueco Alfred Nobel. Según sus palabras, el premio debe entregarse cada año «a quien haya producido en el campo de la literatura la obra más destacada, en la dirección ideal». La institución encargada de seleccionar al ganador es la Academia Sueca (en sueco, Svenska Akademien).

Once de los autores galardonados con el premio han sido de habla hispana: los españoles José Echegaray y Eizaguirre (1904), Jacinto Benavente (1922), Juan Ramón Jiménez (1956), Vicente Aleixandre (1977), y Camilo José Cela (1989); los chilenos Gabriela Mistral (1945) y Pablo Neruda (1971); el guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1967); el colombiano Gabriel García Márquez (1982), el mexicano Octavio Paz (1990) y el peruano Mario Vargas Llosa (2010).


Es un premio muy polémico debido a que se ha ignorado a autores mundialmente reconocidos. Algunos expertos señalan que grandes autores clásicos del siglo XX no recibieron el premio. Según David Remnick, director de la revista The New Yorker, escritores como Marcel Proust, James Joyce o Vladimir Nabokov debieron alzarse con el galardón. Críticos literarios como Emmanuel Carballo y Sergio Nudelstejer añaden a esta lista a Franz Kafka o a Jorge Luis Borges. Adolfo Castañón incluye también a Julio Cortázar o Juan Carlos Onetti. Kjell Epsmark, miembro de la Academia sueca, en su libro "El Premio Nobel de Literatura. Cien años con la misión" repasa algunas de las omisiones más graves en la concesión del Nobel como fueron Liev Tolstói, Emile Zola, Henrik Ibsen o Paul Valéry, por mencionar sólo algunos.


El Premio Nobel de Literatura fue entregado por primera vez en 1901 al francés Sully Prudhomme. Dos de los ganadores rechazaron recibir el premio: Borís Leonídovich Pasternak en 1958 (bajo una intensa presión del gobierno soviético) y Jean-Paul Sartre en 1964 (alegando que su aceptación implicaría perder su identidad de filósofo).


Un total de 12 mujeres han ganado el Nobel de Literatura, el segundo premio Nobel en número de mujeres galardonadas. Desde su creación, ha habido solamente cuatro ocasiones en que el Premio Nobel de Literatura es concedido a dos personas en un mismo año (1904, 1917, 1966 y 1974), así como siete años en los que éste no fue entregado (1914, 1918, 1935 y 1940–1943)


Un enlace a los Nobel Latinoamericanos del siglo XX

http://www.xn--cnnmxico-e1a.com/entretenimiento/2010/10/06/jose-echegaray




Un enlace a los Nobel De Literatura 

http://my.opera.com/joankim/albums/slideshow/?album=2402671



Sobre Alfred Nobel:

Alfred Nobel (y no Nóbel como lo pronuncia todo el mundo) fue un químico e ingeniero sueco nacido en Estocolmo en 1833.


Tras formarse en Rusia y en Estados Unidos regresó junto a su padre para ayudar en el negocio familar (la fabricación de explosivos).


En 1864 una explosión una explosión de nitroglicerina mataba a su hermano pequeño y a otras cuatro personas. A raíz de esta tragedia Alfred se concentró en la tarea de poner a punto un método para manipular con seguridad la nitroglicerina.


Para ello mezcló el explosivo líquido con un material absorbente (la tierra de diatomeas) consiguiendo un polvo que podía ser percutido e incluso quemado al aire libre sin que explotara. La mezcla resultante solo explotaba cuando se utilizaban detonadores electricos o químicos. Había nacido la dinamita.


El uso de la dinamita hizo que muchas tareas pertenecientes al mundo de la construcción y la minería progresaran a una velocidad sin precedentes en la historia.


Sin embargo, la dinamita también fue de gran utilidad en la fabricación de explosivos, aplicación que se generalizó hasta el punto de hacerle acreedor, aún a pesar de sus actividades humanitarias, del epíteto "mercader de la muerte".

Cuando murió, dirigía fábricas para la elaboración de explosivos en diversas partes del mundo. En su testamento legó la mayor parte de su fortuna (estimada en unos 9 millones de dólares) para crear una fundación que otorgara premios anuales entre aquéllos que durante el año precedente hubieran realizado el mayor beneficio a la humanidad en el campo de la física, la química, la medicina y la fisiología, la literatura y la paz mundial.


Desde Lima, Ciudad capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.